Mushic: Music + Share

La música inspira. Une. Acompaña. Motiva. Convierte un momento cualquiera en un momento épico.
Está claro que la música es algo importante, muy importante.Y escribiendo este post me viene a la cabeza un anuncio que decía “Qué sería de un mundo sin música”.

Hace años, escuchar el disco de tu artista favorito era un momento íntimo en el que hasta molestaba que te interrumpiesen. Pero ahora todo eso ha cambiado. Ahora la música se comparte y no me refiero a dejarle un casco a tu amigo.

Haz este repaso:
¿Has colgado un vídeoclip en tu muro de facebook?
¿Has utilizado Shazam para saber de quién es la canción de un anuncio?
¿Has seguido a un músico en Twitter?

Sí a todo ¿Verdad? Tú también eres de los que comparten su música.

Ante todo, debo aclarar que no soy una experta en música, sólo soy experta en la que me gusta a mí. Y probablemente, si paras a cualquier persona por la calle de entre 25 y 35 años y le preguntas por 3 grupos que le gusten, no coincidiré con ninguno ¡Ni uno!
Lo sé, la música marca a cada generación. De adolescente sí que iba al ritmo pero desde hace unos años le doy más a la improvisación.

Los festivales

¿Tengo que contarte a estas alturas lo que mueven los festivales? No eres nadie si no has estado en el BBK/Arenal/SOS/whatever… Esto me lleva a sincerarme y confesar que NO ME GUSTAN LOS FESTIVALES. Hice el experimento de ir al Dcode y me quedo con ir a ver a Vampire Weekend a un concierto, ni punto de comparación.
Pero las Redes Sociales son un medidor de la agenda musical y en fechas de festivales la cosa está clara: Todos a una (más bien uno-el festival de turno-) Fuenteovejuna.

Dejando el tema de los festivales a parte, retomemos la idea de la estrecha relación entre música y Social Media.

Myspace: Todo un clásico

myspace

Myspace se lanzá en 2003. Desde 2005 y hasta 2008 fue la Red Social más visitada del mundo (en 2008 llega facebook). Myspace era el “space” en el que promocionarse como banda, seguir a tu grupo favorito y hasta conseguir asistir a uno de sus Secret Shows. De esto último doy fe. Pude ver a One Republic sólo por tener un perfil en Myspace y demostrar que seguía al grupo.
El próximo jueves vuelvo a ver a One republic, esta vez previo pago de su importe en el Palacio de Deportes Barclays Arena.

Al igual que una boyband, el éxito de Myspace se fue desplomando con el paso de los años. Pasando de tener 1600 trabajadores en 2009 a los 200 de 2011.

Youtube: Video Killed The Radio Star

Antes, si querías ver los vídeos de tus artistas favoritos te pasabas el día pegado a la tele con la MTV a todo trapo. Ahora, sólo tienes que teclear el nombre del artista/músico/cantante/grupo/banda en cuestión en el buscador de Youtube y darle al PLAY.
Una de las formas para medir el éxito de un single son sus visualizaciones en Youtube. De ahí que haya empezado a importar más cuál es la imagen que acompaña a la música que cómo suena el single.
Esto las discográficas lo han detectado, de ahí que prácticamente no haya lanzamiento de un single sin los llamados Lyric Videos. Estos vídeos funcionan como Teaser, es decir, un avance (visual) que se lanza a la par que el single. Para después estrenar el videoclip de toda la vida.

Shazam: Ahora estás escuchando…

Se acabó el debate en el salón de casa. Uno de los daños colaterales de tener el móvil todo el día en la mano es que ya no te puedes hacer el listillo. Y mucho menos con las canciones de los anuncios. Que el de Vodafone es Calvin Harris, El de San Miguel John Legend y la de Samsung Lorde lo sabemos (muchos) gracias a una práctica y sabelotodo App llamada Shazam.
Cuando en un anuncio te sale un logo azul y pone “Haz Shazam” es que más de uno, dos o tres, la están utilizando.

Spotify: La alternativa a la piratería

Una App en la que encontrarlo todo, o casi todo. Esta aplicación para reproducir música en streaming ha subido como la espuma desde su implantación en octubre de 2008 en el mercado europeo. Gracias a sus acuerdos con discográficas como Universal Music, Sony BMG o Warner Music, Spotify ha conseguido recopilar música de todos los géneros y más de 40 millones de usuarios registrados, 10 millones de ellos de pago.
¿El punto fuerte de esta App? ¡Las listas! Son los propios usuarios las que las crean y a través de la suscripción se pueden seguir.

Para el gimnasio, de bandas sonoras, hits por años, según los estados de ánimo… Hay listas para todos los gustos oídos.

spotify:user:olggg:playlist:6Qv3CeQeN5FIvgn8ITCQjg

VEVO: El telonero

vevo-logo-2013

Al igual que los teloneros aprovechan la fama del artista al que preceden, Vevo, la plataforma propiedad de Google, Sony Music Entertaiment y Universal Music Group, aprovecha toda la infraestructura de Youtube.
Así, se convierte en una especie de canal que ofrece más confianza a anunciantes ya que, a diferencia de Youtube, sí puede garantizar que su contenido es de calidad.

Además, si hay un lanzamiento… ¡Está en Vevo*!

*¿Soy la única que piensa en Carolina Herrera cuando ve este vídeo?

Soundcloud: La nube

Antes de que un artista tenga el ego por las nubes necesita una red social en la que promocionar su música y darse a conocer: Sound Cloud.
Gracias a su sencillo reproductor, los usuarios pueden dejar comentarios, compartir el archivo y a veces, descargarlo.
Es como una versión 2.0 de entregar una maqueta.

https://soundcloud.com/gehad-s-hassan/bryan-adams-cloud-number-nine

Y hasta aquí el repaso musical/social.
3, 2 o 1. Tú y yo lo sabíamos.

Nota (musical): Este post se ha escrito escuchando Lift your Spirit de Aloe Blacc

El que Tube ReTube

Con esta versión de refrán 2.0 os introduzco en uno de mis sitios favoritos: Youtube. Ese bucle infinito de vídeos en el que, si no te das cuenta, te quedas atrapado en pijama.
Todos hemos buscado, compartido, incluso hasta subido un vídeo de Youtube. Gatos, bebés, el tío del látigo de Informe Semanal… Todos sabemos de qué hablamos.

Pero… ¿Qué hay de ese submundo llamado Youtubers?

Si me dijesen “defínelo en una frase” os diría: Del ocio al negocio. Y es que si algo tienen en común estos Youtubers es que comenzaron por ocio/aburrimiento y han terminado teniendo un auténtico negocio.

Como en todo, tiendo a mirar hacia fuera (EEUU/UK) así que toda mi especialización en el mundo del Tube es en habla inglesa.

Lo primero… ingredientes en común: Juventud, una habitación + background, un saludo energético y un adiós característico.

Véase a Mr Ben Brown edited by moi

¿Lo siguiente? Como en cualquier empleo, la importancia del networking. Es decir, crear una red de colegas, en este caso más bien coleguis, con los que crear iniciativas y sobre todo contenido.

La autogeneración de contenido que tanto ha utilizado Telecinco, es el modelo que siguen muchos de estos youtubers. De ahí nacen tag videos como: TMI = Too much information, What’s in my purse (edición Beauty vlogers) o el clásico draw my life.

Un dato curioso, casi todos los Youtubes han hecho home schooling y han sido víctimas del bulling… ¡Qué coincidencia que crecieron y se convirtieron todos en gente que da tan bien en cámara!

Un canal de autopromoción

Los diseñadores de Youtube dieron en el clavo al llamar a ese “espacio” que proporcionan CANAL. Literalmente es una vía a través de la cual conectar con una audiencia y promocionarse.
Ya quisieran muchos otros canales (de televisión) tener la capacidad de publicitar promocionar marcas de una manera tan eficaz.

¿Cuál es la diferencia?
Que Matías Prats te diga que te está buscando, da miedete. Que una chica desde su habitación te diga que la última base de maquillaje de Cover Girl funciona… ¡Funciona!
Y es que todo se reduce a la confianza. In Youtube we trust.

Y esto las marcas se lo han aprendido muy bien. Así, vemos a Beauty gurús en el front row del desfile de Buberry en Londres, Youtubers vendiendo libros como churros o vlogs desde resorts en Dubai.

Y es que a medida que han ido creciendo en suscriptores, visualizaciones y seudo patrocinios, la calidad de los vídeos y su alcance ha ido subiendo como la espuma.
En muchas ocasiones cuesta creer que esos vídeos hayan sido rodados sin salir de casa y son un gran ejemplo de creatividad audiovisual.

Y llega el momento en el que empezamos a dejar de llamarles Youtubers y empezamos a llamarles Content Creators. Porque son eso, creadores.